27 dic 2010

Reaccionando a tiempo.

Hay un chiste italiano buenísimo acerca de un hombre pobre que va al templo todos los días a rezarle a un santo. Reza a la estatua: "Querido Santo por favor, por favor, por favor déjame ganar la lotería". Al final, la estatua desesperada cobra vida, baja la mirada y le dice al hombre: "Hijo mío, por favor, por favor, por favor compra un billete".
Ahora entiendo el chiste.

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